Comercios y establecimientos con tradicción
Durante décadas estos antiguos comercios y establecimientos de la capital, con siglos de historia, se han mantenido fieles a su estilo. Sus productos tienen un cierto sabor genuino y auténtico y han sido adquiridos por varias generaciones de clientes. El gusto por la tradición sigue vivo en Madrid.

Uno de estos tradicionales establecimientos, es "CASA DE DIEGO", fabricante de abanicos, paraguas y mantones de Manila desde el año 1823.
En 1858 Manuel de Diego abrió las puertas de su tienda-taller en la calle del Carmen, a finales del siglo XIX la buena marcha del negocio permitió a Manuel de Diego trasladar el negocio a la plaza de la Puerta del Sol, que entonces era el lugar más frecuentado de la ciudad. Actualmente, está dirigido por Arturo Llerandi, que constituye la cuarta generación familiar al frente del negocio. Como él mismo asegura,  “sus hijos pueden ser la quinta y sus nietos la sexta al frente de una tienda con el mismo apellido”. Su experiencia en este oficio le ha llevado a trabajar para las casas reales de todo el mundo, incluida la española. Él mismo,  diseñó el abanico que portó doña
Letizia Ortiz, princesa de Asturias, en la Boda Real.

Otra típica fachada del siglo XIX, es la del comercio dedicado a la venta de fieltros "ARCA DE NOE / BARCO DE LA ABUNDANCIA", situado en la Plaza de Herradores, 3, fundado en el año 1863.

La "SOMBRERERIA MEDRANO", la más antigua de Madrid, cierra sus puertas por escasa rentabilidad, en el año 2006. Esta Sombrerería situada en la calle Imperial junto a la Plaza Mayor, llevaba en pie desde 1863. Ha surtido de sombreros a películas como Belle époque o La niña de tus ojos.

Entre la clientela del negocio figuraba la Familia Real.

También es muy conocida la "ANTIGUA RELOJERIA DE LA CALLE DE LA SAL, 2" situada en pleno centro de Madrid, entre la Plaza Mayor y la Puerta del sol.

Cuando en los años 60 el afamado modisto Yves Saint Laurent redescubrió las alpargatas de Castañer y las llevó a las pasarelas de medio mundo, la pequeña tienda de alpargatas "CASA HERNANZ"  fundada en 1880 como Alpargatería y Cordelería, ya llevaba mas de medio siglo vendiendo este tipo de calzado. Lo que los dueños del antiguo comercio probablemente no sospechaban es que el hallazgo del modisto francés sería el comienzo de una 'revolución' que todavía -casi 50 años después- llena a diario su tienda de la calle Toledo 18 de centenares de clientes, y les lleva a vender unos 100.000 pares al año. En Casa Hernanz están acostumbrados a tener muchos clientes, sobre todo en verano, ya que su tienda es la única que vende en Madrid alpargatas cosidas a mano en 32 colores y casi 30 números.

Otra vieja fachada es la de "ROBUSTIANO DIEZ OBESO" fundada en 1881 y dedicada a la venta de simientes, semillas, granos y Legumbres. Esta situada en la calle de Hortaleza, 70. Hoy en día, es un establecimiento de óptica, que ha reformado el local, pero han conservado la fachada tal como era.

Lo que desde 1881 era un almacén de semillas, se ha convertido, tras unas largas obras de rehabilitación en una tienda de gafas muy bonita y moderna: Optica Toscana.                                     
Se ha respetado todo lo que se ha podido el antiguo almacén, así las cajoneras originales sirven para guardar las gafas- ellos sabrán donde las han metido porque hay miles-, se ha recuperado el impagable suelo de cerámica hidráulica y como elemento decorativo se han utilizado también los sobre de las semillas, dispersos por las estanterías y vitrinas.

En la calle de la Paz número 8, nos encontramos con la guitarrería "JOSE RAMIREZ" . Casa fundada en 1881, aunque el establecimiento actual data de 1995. Desde varias generaciones, esta casa viene fabricando guitarras con las maderas que se han empleado tradicionalmente en la artesanía guitarrera, como son el cedro de Honduras, ébano de Camerún, abeto alemán, ciprés, palosanto de India y Jaracanda, y el cedro rojo para las tapas, utilizado por primera vez por José Ramírez III hacia el año 1960, al descubrir su característica calidad sonora.
El trabajo realizado en este taller es completamente artesano.

"DROGUERIA Y PERFUMERIA MARTINEZ ORUE".

Calle de Postas, 19.
En 1888 el Sr. Martínez Orué fundó esta casa en la calle de Postas, entonces copada principalmente por los comerciantes de droguería, mercería y especiería. Este establecimiento, como casi todos los de su época, daban oficio a casi toda la familia, pues además de la venta al público se elaboraban algunos de los productos en la trastienda, labor que frecuentemente realizaban las mujeres y los jóvenes. Hoy en día sigue regentando el negocio el nieto del fundador y se conserva la composición de la fachada y gran parte del mobiliario original, como el mostrador, las estanterías y las cajoneras para almacenar los productos. Incluso algunos productos muy específicos y raros se pueden encontrar aquí, como el bol francés, el esperma de ballena, la fécula de patata y el crémor tártaro.

"CASA YUSTAS", Plaza Mayor, 30, Fue fundada hace más de cien años, y es un monumento histórico nacional, ya que en su interior existen unas espectaculares cuevas recuperadas del siglo XVI. Lleva desde 1894 vendiendo sombreros, gorras y efectos militares. Está situada en el principal núcleo comercial del Madrid Medieval, en la Plaza Mayor. Tiene la mayor exposición de sombrerería, productos turísticos y artesanía.

Sombrerería.- Desde su fundación en 1894, Casa Yustas se especializó en esta sección. En la actualidad dispone de todo tipo de sombreros para todas las ocasiones tanto para señora como para caballero.

Efectos Militares.- Casa Yustas dispone de una amplia gama de insignias y condecoraciones de todos los ejércitos. Dispone también de todo tipo de galones y banderas de todos los países.

"La Favorita". Situada también en la Plaza Mayor, concretamente en el número 25, fue fundada en 1894. La Favorita es junto con Casa Yustas, otra tienda de artículos de tocado (sombreros, gorras, boinas, chisteras, bombines,...)  la más antigua de todo Madrid.
Actualmente la tienda cuenta ya con la cuarta generación, y esperan que la tradición continúe.

Debido a su emplazamiento y con la llegada de los nuevos tiempos, también se dedica a la venta de complementos y Souvenirs, como botas de vino, bufandas de lana y acrílicas, abanicos, camisetas, llaveros, sudaderas, dedales, imanes,...

"VINOS y LICORES MADRUEÑO".- Postigo de San Martín, 3.
En 1895 Mariano Madrueño fundó esta destilería en un amplio local de 600 metros cuadrados que había adquirido en la calle del postigo de San Martín, frontero al Monasterio de las Descalzas Reales. La amplitud del local tenía capacidad para instalar la tienda, la trastienda, la bodega y un laboratorio, además de contar con un espacioso sótano de 300 metros cuadrados que se emplearía como almacén. En su laboratorio Mariano Madrueño elaboraba con técnicas artesanales los
vermuts, licores y jarabes que luego vendía a granel.
Hasta la actualidad el negocio ha estado regentado por la familia Madrueño, pasando de generación en generación los conocimientos y habilidades de este ramo, y con la convicción de preservar el encanto original del local. Así, todavía se conservan los grandes alambiques de la trastienda y las barricas de la bodega, junto con la estética de la fachada, que tan sólo ha variado en el rotulo que da nombre al establecimiento.

"BOTERÍA JULIO RODRÍGUEZ" - Artesanía en botas y pellejos para vino.

En el número 12 de la calle del Águila hay una botería, es un sitio donde se hacen recipientes para contener y preservar líquidos en pieles de animal.El titular del negocio, en más que posible extinción, es entusiasta y buen artesano.
Julio Rodríguez, es artesano, heredero se su padre en el oficio de la confección de botas y pellejos para vino.
Este, heredó el oficio de su abuelo Anastasio. El abuelo comenzó a trabajar como aprendiz en la Botería de la calle del Águila a finales del XIX y la compró en 1946.

Julio Rodríguez hace botas y pellejos de todos los tamaños rematados en cuero, como hacían los antiguos. Además de hacer todo esto con sus propias manos y mucho cariño, también repara botas de cuero y toneles.

Otro referente esencial es "CAPAS SESEÑA"  situada en la calle de la Cruz, 23. Abierta desde 1901, confecciona artesanalmente sus capas y conserva en su taller los métodos de corte y cosido a mano de toda la vida. Hoy la capa Seseña es reconocida como representante de la moda clásica de España y ha sido utilizada por destacadas personalidades, desde la Casa Real española  hasta Hillary Clinton, pasando por artistas como Picasso, Buñuel, Rodolfo Valentino o  Plácido Domingo y nombres de la literatura  y el cine como Hemingway, Gary Cooper, Catherine Deneuve o Federico Fellini.

Justo detrás de la Puerta del Sol, se encuentran la plaza de Pontejos y  la calle del Marqués viudo de Pontejos, y en ellas la catedral de la mercería.
                                                                                                                                     Concretamente, en el número 5 de la calle del Marqués viudo de Pontejos, se halla "COMERCIAL AMPARO", una mercería llena de colorido fundada en 1861, que conserva su fachada del siglo XIX.

Más conocida es el "ALMACEN de PONTEJOS", que debe su nombre a la Plaza de Pontejos en la que se ubica, y que lleva más de cien años vendiendo todo tipo de hilos, alfileres, abalorios, pasamanería, lanas y cintas. Los sucesores de su fundador,

 Antonio Ubillos, se encargan ahora de un negocio que se fundó aproximadamente en 1907.

Hoy ante la escasez de mercerías en los barrios madrileños, las mujeres van en peregrinación a Pontejos a buscar ese botón, aquella cremallera, una tira bordada, una hebilla, unas asas para un bolso, unas cuentas para un collar, un hilo de perlé, y, por qué no, unas lentejuelas. Todo, absolutamente todo lo relacionado con la costura se encuentra en Pontejos, y si no lo tienen es que se ha dejado de fabricar.

En 1925, Luisa Valdés era una joven viuda de militar con nada más y nada menos que seis hijas a su cargo y la menor pensión, por ser viuda de capitán de Intendencia. Ante esta desgracia acudió a S. M. la Reina Dª Mª Cristina, madre de S. Majestad el Rey D. Alfonso XIII, la cual le concedió que pudiera regentar una administración de lotería, y así es como nació "LA PAJARITA". En Noviembre de ese año se abrió la tienda al público en el número 6 de la madrileña Puerta del Sol.
Luisa Juste Valdés, hija de Dª Luisa Valdés, se hizo cargo de la administración cuando su madre fue siendo mayor. En Noviembre de 1991, hubo que dejar el local de la Puerta del Sol, al parecer por unas obras temporales, pero después de mucho tiempo y avatares relacionados con el edificio, consiguieron declararlo en ruinas. Entretanto habían conseguido la licencia para seguir trabajando en un quiosquillo provisional, justo en la acera del mismo edificio en obras.
La actividad en el kiosco duró cuatro años y medio, hasta Octubre de 1996, fecha en la cual la administración se trasladó a su emplazamiento actual, en el número 18 de la calle Alcalá de Madrid.
Actualmente, La Pajarita sigue siendo un tradicional y auténtico símbolo de Madrid a nivel nacional y mundial en lo que a la suerte se refiere, que ha repartido importantes premios desde que se abriera.

Si hablamos de lotería, y más concretamente de la lotería de navidad, es imposible no mentar a "Doña Manolita". Doña Manolita es la administración de loterías número 67 de Madrid, y una de las más importantes de España. Su fama no es sólo a nivel nacional, si no mundial, pasando a formar parte de la historia viva de Madrid, un símbolo de la ciudad, como la Plaza Mayor o El Oso y El Madroño. La administración de loterías de Doña Manolita data de 1.904 que fue cuando, a la edad de veinticinco años Manolita, la propietaria que dio nombre al local, abrió su primera administración en la calle San Bernardo; siendo en 1.931 cuando se trasladara al número treinta y uno de la Gran Vía de Madrid, donde sigue hoy en día.
Sus comienzos no fueron nada fáciles, pero su belleza y carisma hicieron de los estudiantes sus primeros clientes. La cantidad de premios que repartía fueron corriendo de boca en boca, y la gente que también quería ganar, comenzó a ir esta administración para comprar su lotería, comenzando así un camino que a día de hoy sigue avanzando. Debemos tener en cuenta la hazaña de esta mujer, que parece que queda desvanecida por la fama de sus premios. En una época en la que las mujeres estaban relegadas a un segundo plano ella abrió un floreciente negocio, convirtiéndose así en una próspera empresaria.

Dicen que fue musa de artistas varios: escritores, pintores … que le dedicaban sus obras, por su belleza, por su carisma. Doña Manolita moría en Madrid en el año 1951 a los setenta y dos años de edad.

 

Famosa es también "CARAMELOS PACO", en la calle de Toledo, 53 y 55. Esta tienda fue fundada por Francisco Moreno Redondo en 1936 como un pequeño establecimiento de comestibles. Actualmente está dirigida por Francisco Moreno Vicente que, siguiendo la trayectoria de su padre, ha convertido el negocio familiar en toda una empresa de fabricación y suministros de caramelos publicitarios.

En el número 82 de la madrileña calle Mayor se encuentra la sastrería  "EL CORTE MILITAR" fundada en el año 1942, este local aun conserva su fachada de madera típica de la época.
Se dedica, como su nombre indica, a la confección y comercialización de todo tipo de uniformes, camisería y complementos (Corbatas, zapatos, guarnicionería, distintivos, etc.), para distintos Organismos y Empresas Privadas. Cuenta con una plantilla de profesionales (Cortadores, Oficiales y Administrativos), con largos años de experiencia.