Estaciones de Ferrocarril
Estación de Atocha.- Los orígenes de la Estación de Atocha -primera que tuvo Madrid- se remontan al 9 de Febrero de 1851, fecha en la que se inauguró la segunda línea férrea del país entre Madrid y la localidad de Aranjuez, a través de una vía de 49 kilómetros. Desde Madrid salía el tren de un sencillo embarcadero de madera que se situó junto al Paseo de Atocha, y que transcurrido el tiempo, ha acabado por convertirse en la estación más emblemática de la ciudad.
En 1856, la Compañía de Ferrocarriles Madrid – Zaragoza – Alicante se hizo cargo de ese primitivo embarcadero para convertirlo en la cabecera de una línea que uniera Madrid con Levante. Para este propósito la MZA encargó al ingeniero francés Lenoir la construcción de una estación, que sería inaugurada en 1865.
La espectacular expansión que tuvo el ferrocarril durante esos años, hizo que pronto quedara pequeño el edificio de Lenoir, por lo que en 1883, la MZA se planteó la construcción de otra nueva estación, más grande y capaz. En 1889 se aprobó el proyecto definitivo para la nueva estación, siendo adjudicado al ingeniero Alberto del Palacio. Las obras, que comenzaron en 1890, consistían en una gran nave de hierro y cristal para vías y andenes, y dos edificios cúbicos paralelos para taquillas y otras dependencias. De su estructura, el elemento que más destaca es la cubierta de la nave principal, que calculada por el ingeniero Saint-James, presenta unas medidas de 152 metros de largo, 48 de luz y 27 de altura. Inaugurada en Diciembre de 1892, siguió dependiendo de la MZA hasta que en 1941 fue nacionalizada e integrada en el monopolio estatal de la RENFE.
Tras la reforma realizada por Rafael Moneo entre 1984 y 1992, en la actualidad la Estación de Atocha es un complejo formado por dos estaciones; La nueva, es la destinada al tráfico ferroviario –terminal del AVE, largo recorrido y red de cercanías-, mientras que la antigua ha sido dedicada a oficinas de RENFE y a un complejo comercial y de ocio, en el que se ha instalado un jardín tropical que alberga más de 7000 plantas de 400 especies.

Estación de Delicias.- Situada en el Paseo de las Delicias, fue construida entre 1878 y 1880 por el ingeniero francés Emile Cachelievre, como cabecera de la línea Madrid-Ciudad Real-Badajoz, posteriormente convertida en la de Madrid-Cáceres-Portugal.
Típico ejemplo de la arquitectura del hierro, Cachelievre la estructuró en torno a un edificio principal de dos cuerpos paralelos a la nave, para la llegada y salida de viajeros.
La estación, que fue inaugurada el 30 de marzo de 1880, se mantuvo en funcionamiento hasta 1971. Permaneció sin uso hasta 1984, año en que se abrió de nuevo como Museo Nacional Ferroviario, función que en la actualidad continúa desempeñando.

Estación del Norte o Príncipe Pío.- Está situada sobre parte de los terrenos de la antigua posesión del Príncipe Pío, de ahí que también se la conozca con este nombre. Su denominación como Estación del Norte se debe a que fue construida por la Compañía de los Ferrocarriles del Norte, como cabecera de una línea férrea que enlazara Madrid con la frontera francesa a través de Castilla León, Asturias, Cantabria y el País Vasco.
Las obras, que comenzaron en 1859, consistieron en un primer momento en un sencillo embarcadero y un puente que permitiera salvar a las vías el río Manzanares en su discurrir hacia Aravaca y Pozuelo. Todo ello fue realizado por ingenieros galos, de ahí, que a partir de ese momento el mencionado puente empezara a ser conocido por el apelativo “de los franceses”.

Esta primitiva estación, operativa ya desde junio de 1861, pronto quedó pequeña para el cada vez más numeroso tránsito de viajeros y mercancías, por lo que en 1876 se aprobó un proyecto de los ingenieros franceses Biarez, Grasset y Ouliac, para la construcción del edificio actual.
Las obras comenzaron en 1881, realizándose en un primer momento la gran nave de 150 metros de longitud con un ancho de 40 metros para establecer la estructura de hierro y cristal. En cuanto a la cubierta, de cuchillos atirantados, fue realizada por el ingeniero Mercier. Fue inaugurada el 8 de Julio de 1882.
Posteriormente, el edificio ha sufrido varias modificaciones y ampliaciones. Entre 1902 y 1906 se prolongó la cubierta mediante dos naves, y entre 1926 y 1933 el conjunto se amplió con la edificación de un pabellón destinado a salidas y oficinas de empleados.
En la actualidad, esta emblemática estación se ha convertido en un macro centro de ocio y cultura, con restaurantes y recintos comerciales, y un gran complejo con nueve salas de cine situados en un edificio contiguo de nueva construcción. También es uno de los intercambiadores de transportes más importantes de la ciudad, confluyendo en él tres líneas de Metro, además de ser uno de los puntos neurálgicos de la red de Cercanías de RENFE.