Estatuas y monumentos

La Fuentecilla
Calle Toledo, s/n (junto a la embocadura de la Calle de la Arganzuela)

Fue construida en 1816 por Alfonso Rodríguez, arquitecto de la Real Casa, aprovechando los materiales de la antigua fuente de la Abundancia. Esta fuente estuvo emplazada en la plaza de la Cebada desde el siglo XVII y su realización ha sido atribuida a Alonso Cano.
La fuentecilla se compone de un zócalo en el que se hallan colocados un grifo y un oso que aluden a los blasones de la Villa. Sobre el zócalo, se asienta un cuerpo cuadrangular decorado con escudos de armas y rematado por un león que apoya sus patas delanteras en dos hemisferios. La figura del león viene a simbolizar a la monarquía española dominando los dos mundos.

Monumento a Daoíz y Velarde
Plaza del Dos de Mayo, s/n.

Realizado por Antonio Solá en 1822, representa a los primeros héroes de la Guerra de la Independencia. Ubicado inicialmente en el Parterre del Retiro, fue trasladado temporalmente al Museo de Escultura, enclavándose definitivamente en 1869 en la plaza del Dos de Mayo, junto al arco del viejo Parque de Artillería de Monteleón, escenario de la heroica resistencia del pueblo de Madrid contra la invasión francesa, el 2 de Mayo de 1808, siendo sus primeros protagonistas el capitán de artillería Luis Daoíz y el oficial Pedro Velarde.
En el centro de la plaza, permanece en conmemoración de aquel día, el arco de entrada al parque de Monteleón, y el citado monumento.

Monumento a los Caídos por España - Plaza de la Lealtad s/n.
Está situado en la Plaza de la Lealtad, junto al Paseo del Prado, en el mismo sitio donde el 2 de Mayo de 1808, las tropas francesas al mando del general Murat fusilaron a numerosos madrileños. Acabada la Guerra de la Independencia, las Cortes de 1814 quisieron rendir un homenaje a todas aquellas víctimas, construyendo un monumento en su memoria. Sin embargo, con la vuelta de Fernando VII esta iniciativa quedó paralizada, y no fue hasta el 21 de Abril de 1821, durante el Trienio liberal, cuando se colocó la primera piedra. Las obras fueron realizadas por el arquitecto Isidro González Velázquez, ganador del primer premio de un concurso de proyectos que se había convocado para su materialización. De nuevo, con la restauración del absolutismo la construcción volvió a quedar paralizada hasta que en 1836 el Ayuntamiento decidió continuar la obra, quedando terminada el Dos de Mayo de 1840.
El monumento esta compuesto por cuatro cuerpos. En la parte del zócalo se eleva un sarcófago con un medallón en bajo relieve que representa los bustos de los capitanes Luis Daoiz y Pedro Velarde, artífices de la sublevación contra los franceses en el cuartel de artillería de Monteleón. También hay una urna que contiene las cenizas de los madrileños fusilados en estas jornadas. Sobre este zócalo se colocó un obelisco de piedra de 46 metros de altura. En los cuatro frentes se colocaron estatuas que fueron realizadas en piedra de Colmenar con arreglo a los modelos que en 1823 hizo el escultor Esteban de Ágreda, y que representan a la Constancia -realizada por Francisco Elías-, el Valor –de José Tomás-, la Virtud –de Sabino Medina- y el Patriotismo –de Francisco Pérez-.
Desde 1985, el monumento pasó a dedicarse a todos los caídos por España en cuya memoria se colocó una llama que arde permanentemente.
Monumento a Isabel la Católica

En un lateral del Paseo de la Castellana, a la altura del Museo de Ciencias Naturales, se yergue un hermoso monumento dedicado a la Reina Isabel la Católica.
Se trata de un grupo escultórico titulado genéricamente "Camino hacia la unidad de España". Representa a la reina Isabel La Católica montada a caballo y flanqueada por el Gran Capitán y el Cardenal Mendoza.
El monumento fue realizado en bronce y piedra por Manuel Oms y Canet en 1883.

 

Estatua de

Francisco de Quevedo
 

Glorieta de Quevedo

Se trata de un monumento dedicado a Francisco de Quevedo, ubicado en la glorieta de su mismo nombre, realizado en 1902 por Agustín Querol a petición de Alberto Aguilera.

En un principio estuvo emplazada en la glorieta de Alonso Martínez.

 

Monumento a la

Infanta Isabel "La Chata"
 

Paseo del Pintor Rosales, s/n.

Situado en el paseo de Rosales, está dedicado a la infanta doña Isabel de Borbón, hija de la reina Isabel II y conocida popularmente como “la Chata”.

Por iniciativa del diario ABC se creó una suscripción pública para recaudar fondos, a la vez que se convocaba un concurso de proyectos para su construcción. Los ganadores fueron el arquitecto García Lomas y el escultor Zaragoza.

El monumento, que vino a inmortalizar a la Chata en mármol blanco, fue inaugurado en 1955.