Plaza de Oriente
 

 

Situada frente a la fachada Este del Palacio Real, la creación de la Plaza de Oriente fue una iniciativa de José Bonaparte, que mandó derruir algunas de las casas medievales que ocupaban esa zona y ocupó parte del conocido como Huerto de la Priora, perteneciente  al Monasterio de la Encarnación. El proyecto no fue concluido por la derrota francesa en la Guerra de la Independencia.

Isabel II sería la que concluyera el actual trazado con la construcción del Teatro Real y los jardines.

La estatua ecuestre de Felipe IV que preside la plaza fue trasladada desde el Retiro hasta la Plaza de Oriente en 1843. Esta estatua está basada en el retrato que Velázquez realizó al monarca.

Entre los monumentos que la circundan destacan el Palacio y el Teatro Real.

Teatro Real

El derribo del Teatro de los Caños del Peral, lugar en que hasta aquel momento tenían lugar las representaciones escénicas, se decidió en 1816, por considerarse que amenazaba ruina. En 1818, el Arquitecto Mayor del Ayuntamiento, Antonio López Aguado, recibe el encargo de realizar el proyecto de un nuevo teatro destinado a albergar el teatro de la ópera, así comienza la andadura del nuevo edificio, que concluirá Custodio Moreno en el año 1850. Hasta que el Teatro Real abrió sus puertas el 19 de Noviembre de 1850 con La Favorita de Donizetti, la ópera en Madrid había tenido su sede en los Teatros del Príncipe, de la Cruz y del Circo, además de las representaciones, limitadas a la corte, del Teatro de Palacio.

La inauguración del nuevo coliseo la propició la afición operística de la Reina Isabel II, y el teatro conoció un gran esplendor hasta que se cerró, por amenazar ruina, en 1925. A partir de aquí se suceden un conjunto de modificaciones, llegando a la actual  reconstrucción de 1995.
De planta irregular hexagonal, presenta dos fachadas principales: una orientada a la Plaza de Isabel II con poca decoración, y la otra al Palacio Real y Plaza de Oriente, realizada por González Velázquez  más ornamentada. En el interior destaca el techo de la Gran Sala pintado por Lucas y la lámpara de bronce dorado. A su bella fachada se le añade el interés de poseer uno de los mayores escenarios del mundo.

  Palacio Real  

El Palacio Real de Madrid considerado como uno de los mejores palacios de Europa, se levanta sobre el lugar que en su día ocupó el Alcázar árabe, y fue residencia de la dinastía de los Austrias, siendo Felipe V el primer Rey de la Casa de Borbón que lo habitó como residencia oficial, hasta que un incendio ocurrido en 1734 lo redujo a cenizas.

 

Juan Bautista Sachetti es encargado de la realización de los nuevos planos, adaptados al espacio deseado por Felipe V.

El Palacio no pudo habitarse hasta tiempos del Rey Carlos III, en 1764, y ya entonces se había quedado pequeño para las necesidades de la Corte, por lo que se hizo necesario un estudio para su ampliación, del que fue encargado Sabatini.

En su interior alberga excelentes salones con numerosas riquezas artísticas, destacando entre ellos el Salón del Trono. Junto al Palacio se encuentran los bellos Jardines de Sabatini y el Campo del Moro. Situado en la Calle de Bailén, frente al Teatro Real, este Impresionante conjunto monumental de estilo barroco clasicista italiano, tiene una superficie total de cien mil metros cuadrados, incluidos los sótanos, lo que le convierte en el mayor edificio de Madrid, con 870 ventanas, 240 balcones, 44 escaleras y 110 puertas generales.