Catedral - Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor
Alcalá de Henares - (Madrid)
Desde tiempos remotos Alcalá de Henares cuenta con una de las tradiciones cristianas mas antiguas de España: la veneración de las reliquias de los Santos Justo y Pastor, degollados en el siglo IV a las afueras de la ciudad. En el supuesto lugar del martirio de los Santos Niños, se levantó una iglesia bajo su advocación, que con el tiempo constituyó el elemento principal de la ciudad medieval. Transformada la parroquia en colegiata por el Arzobispo Carrillo, fue reedificada por Cisneros en los primeros años del siglo XVI obteniendo para ella la dignidad de Magistral (los canónigos debían ser magister, profesor de la Universidad), que comparte únicamente con la iglesia de San Pedro de Lovaina.

La catedral es de gótico tardío con tres naves de bóveda de crucería. La portada es del gótico florido con la figura de San Ildefonso, obra de Antón y Enrique Egas. Junto a ella se encuentra la torre, obra de Gil de Hontañón, Rodrigo Arguello y Vergara hijo, construida entre los años 1528 - 1582, terminándose en 1618 por mandato de García Loaysa.

Bajo el altar mayor se encuentra el sepulcro de los Santos Niños, al que se accede desde la girola por dos puertas clasicistas con relieves alusivos a su tormento, y donde se conservan sus reliquias en una urna de plata labrada en el siglo XVIII.

 
En el siglo XVII se incorporaron al edificio el claustro procesional, la capilla de San Pedro, utilizada como Sagrario y lugar de Exposición del Santísimo y la torre-campanario,  todas ellas construidas de acuerdo con los ideales de la arquitectura contrarreformista.
Ya desde su construcción la Magistral fue dotada de un gran número de objetos artísticos. El sepulcro de Gregorio Fernández y las rejas del prebisterio, fundidas por Juan Francés "maestro mayor de las obras de hierro de España", sintonizaban con las formas platerescas del retablo mayor realizado a comienzos del siglo XVI por Felipe Vigarny y León Picardo, lamentablemente destruidos dos siglos mas tarde.
De su rico patrimonio hay que destacar la urna de las reliquias de San Diego y el Altar utilizado para su canonización, ambos regalos de Felipe II, y un gran número de objetos de plata y marfil entre los que sobresalen el Cáliz de Cisneros y la arqueta de los sentidos. También conserva una rica colección de pinturas, entre las que podemos admirar el San Luis con donante, de Bartolomé Cardicho.

Declarado Monumento Nacional desde 1904, un incendio de la Guerra Civil española destrozó en el siglo XX los tesoros del interior. Perduran unas interesantes rejas.