Bilbao

La catedral, que adquirió esta categoría a mediados del siglo XX al crearse la diócesis, es el templo gótico más importante de Bilbao y lleva la advocación del Santo Patrón de la ciudad. Se encuentra en pleno centro del Casco Viejo. Es uno de los edificios más notables de Bilbao. (forma parte del Camino de Santiago por la costa). Su construcción fue iniciada en el último cuarto del siglo XIV y se dilató hasta el siglo XV.
Dentro de la catedral se diferencian distintas etapas; aunque en su conjunto es considerada de estilo gótico, y lo más llamativo de ella sea su reducido tamaño.

Su planta tiene forma de cruz latina, con tres naves de cuatro tramos, separados por pilares cilíndricos a los que se adosan varias columnas, y se cubre con bóvedas de crucería.

La nave central es más alta que las laterales y tiene un triforio, un pasillo calado que se sitúa entre las arquerías de separación de naves y los ventanales. Su cabecera es poligonal y está rodeada por una nave de girola. En todo el perímetro de la iglesia se disponen capillas entre contrafuertes y también tiene claustro.

La desnudez de la catedral llama la atención al visitante que podrá dilucidar cada elemento del arte gótico. Aunque su mobiliario interno se ha perdido, todavía pueden contemplarse en él importantes obras, como un precioso retablo neoclásico, la escultura del Cristo del Buen Amor, perteneciente al antiguo retablo mayor renacentista realizado por Guiot de Beaugrant en 1533, siglo XVI, la preciosa Piedad clasicista de Aloitiz del siglo XVII, así como una serie de sepulcros de piedra repartidos por toda la iglesia.

Respecto a su exterior, junto a la fachada neogótica del siglo XIX erigida por Severino Achucarro, debe destacarse su pórtico renacentista abovedado y construido por los canteros Garita y Humar en 1581. Sufrió bastantes daños por las inundaciones del verano de 1983, pero en la actualidad presenta un perfecto estado de conservación. Está catalogada como Conjunto Histórico Nacional.

Situada en una colina que domina la ciudad, subiendo por la Avenida Zumalacárregui. Fué construida en el año 1588, de estilo gótico, si bien su portada principal es de estilo renacentista.

Aquí se venera a la Virgen de Begoña, patrona de Vizcaya.