SANTA IGLESIA CONCATEDRAL DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN
CASTELLÓN DE LA PLANA

Castellón de la Plana, que comparte la capitalidad de la Diócesis junto con Segorbe, es asimismo capital de la provincia de su mismo nombre. Se halla edificada en la plana formada entre las estribaciones de la sierra del Desierto de las Palmas y el mar Mediterráneo. Su fundación se remonta al siglo XIII por Jaime I el Conquistador. La Ciudad de Castellón de la Plana perteneció desde su fundación en el siglo XIII y hasta el 1960 a la antiquísima diócesis de Tortosa.

La nueva Diócesis de Segorbe-Castellón fue creada por la Bula del Papa Juan XXIII del 31 de mayo de 1960, estableciendo que ambas ciudades, Segorbe y Castellón de la Plana, disfrutarían de igual dignidad episcopal. Con ello la iglesia Arciprestal de Santa María de la Asunción de esta Ciudad fue elevada a la condición de Concatedral junto con la histórica Catedral segorbina.

La primitiva iglesia se levantó durante el último tercio del siglo XIII pero sufrió un pavoroso incendio que la destruyó totalmente en el siglo XIV. Las obras del nuevo templo, gótico, comenzaron de nuevo en 1403, levantandose otra iglesia dedicada a Santa María en el misterio de su Asunción a los Cielos, en el mismo sitio y más capaz.

Aquella iglesia fue consagrada el 3 de marzo de 1549.  Lamentablemente la Iglesia Arciprestal de Santa María de la Asunción fue demolida, según acuerdo municipal de 17 de noviembre de 1936, desapareciendo la casi totalidad de la fábrica.

A partir de 1939, siguiendo trazas del arquitecto Vicente Traver Tomás, se inició la reconstrucción, continuada por su hijo y posteriormente por su nieto, Juan Ignacio Trabes. La nueva iglesia conserva las tres portadas antiguas y algunos otros elementos del antiguo templo. Desaparecidos numerosos retablos, lienzos y esculturas, aún conserva un buen conjunto de piezas artísticas, como la cruz procesional, de plata dorada y esmaltes, de 1577, la imponente escultura de la Inmaculada Concepción, del siglo XVIII, atribuida a José Esteve Bonet y diversas pinturas de Camarón, Oliet y del circulo de Urbano Fos, entre otros. Junto a la iglesia se encuentra la torre campanario, el Campanar de la Vila, llamado popularmente El Fadrí, (el soltero), por encontrarse exento de cualquier otro edificio religioso-civil. Se construyó entre 1594 y 1604 y es símbolo por antonomasia de la Ciudad.