Catedral de Santa María Magdalena
Gétale (Madrid)

En el año de 1549 se derribó una ermita mudéjar llamada de Santa María Magdalena, y sobre su solar se empezó a edificar la actual Catedral. De la antigua ermita sólo se conservó su torre. Este nuevo templo fue diseñado por el arquitecto Alonso de Covarrubias, a instancias del cardenal de Toledo Don Juan Martínez Silíceo. Y el maestro de obras Juan Francés se hizo cargo de la construcción de la nueva iglesia. Pero aquella obra, debido a una serie de anomalías, no gustó al arquitecto Mayor de Felipe IV, Juan Gómez de Mora, el cual en 1622 continuó la ejecución del proyecto.  Pero el empleo de malos materiales originó un derrumbamiento en 1632. Tras un breve encarcelamiento, Barreda continuó las obras y fue obligado a pagarlas a su costa. Santa María Magdalena fue terminada en 1770.

La torre mudéjar consta de tres cuerpos, en ladrillo y mampostería, y un capitel de pizarra. Los dos cuerpos inferiores son del siglo XIV, y el tercero, donde están las campanas, fue reconstruido en el siglo XVII. El capitel de pizarra, de estilo barroco, que remata la torre es también del siglo XVII.

La torre nueva empezó a construirse en el siglo XVII y se halla inacabada. Fue proyectada por Gómez de Mora para lograr coherencia y armonía al conjunto de la fachada. La portada es el elemento más tardío de la fachada. La puerta queda enmarcada en un arco de medio punto en el que se puede leer la fecha de 1770.

La pesada verja que da paso al interior del templo fue hecha en el pueblo de Getafe en el año 1770 por Francisco Manzano, maestro herrero y cerrajero del Palacio Real. La verja pesa ciento setenta y dos arrobas y media.

El interior del templo se resuelve en tres naves con gruesos contrafuertes y ábside pentagonal con su correspondiente bóveda de crucería con aristas reforzadas con nervios.

Las columnas constan de un pedestal de 1,50 metros de altura, rematado en su parte superior por varios anillos de diferente grosor.

El capitel tiene dos cuerpos y entre ambos un friso dórico con triglifos y metopas.

La decoración en paredes y bóvedas es muy sobria y elegante. Se basa en una bicromía blanco-crema en equilibrada proporción.

En la cúpula sobre el crucero hay unas pinturas al fresco que fueron realizadas en el siglo XVIII. En ella están representados ocho ángeles con los símbolos de la Pasión en el casquete y los cuatro evangelistas en las pechinas.

El retablo mayor fue realizado por Alonso Carbonel entre los años 1612 y 1618.

Además de su importancia artística, tiene valor histórico por ser uno de los pocos que se conservan en la comunidad autónoma madrileña correspondientes a la primera mitad del siglo XVII.

Es un retablo pictórico barroco de la primera mitad del XVII. La obra es de madera dorada y policromada, con una altura de unos trece metros, y cubre los tres lados centrales del ábside.

Su estructura es de siete calles y de tres cuerpos. La columna es el elemento fundamental que organiza el retablo y distribuye los espacios.

El retablo está dedicado a Santa María Magdalena, cuya escultura se halla en el lugar más destacado del mismo.

Las dimensiones de la iglesia son:

57 metros de larga

25 metros de ancha

19 metros de alta

2 metros de grosor en sus muros

1,98 x 1,57 metros son sus contrafuertes

9 metros de anchura tiene su nave central

5,5 metros de anchura tienen sus naves laterales

Más de 5 metros tienen sus columnas de perímetro

La Catedral de Santa María Magdalena fue declarada Monumento Nacional en 1958.