Catedral de Nuestra Señora de la Merced
HUELVA

Las obras de la Merced comenzaron en 1614 por el maestro albañil  Pedro Gómez Utebami. Muy poca información nos relata el cronista respecto al estilo de esta primitiva iglesia. La autoría arquitectónica se atribuye a uno de los siguientes: Alonso de Valdevira, maestro mayor de obras del Condado, Hermano Fray Juan de Santa María, religioso experto que más tarde dirigiera el monasterio sanluqueño o Maestro Mayor Martín Rodríguez de Castro.
En 1755 un terremoto afectó grandemente, tanto en las piezas monacales como en el templo. El terremoto dejó destruida la Capilla de San Cayetano.
En 1767 comienzan las obras de restauración, que no finalizarán hasta ya entrado el siglo XIX. La espadaña del campanario fué elevada en 1915.
Los principales motivos del gran retraso fueron la invasión francesa de 1811 y la abolición de las Comunidades religiosas masculinas en 1835. Se encargó de las obras Ambrosio de Figueroa. A la muerte de Ambrosio de Figueroa el 1 de enero de 1775, continúa las obras
Díaz Pinto.

En agosto de 1877 la Diputación Provincial costeaba la restauración de todo el histórico edificio, terminando éste el 22 del mismo mes. En 1915, para solucionar la falta de campanas que convocasen a los cultos de la iglesia, se levantó la actual espadaña con aire conventual.
El 26 de noviembre de 1953 aparace la Bula de erección de la Diócesis y la Bula de Preconización del Doctor Cantero Cuadrado. En la tarde del 15 de marzo de 1954 fue inaugurada. Creada la Diócesis, se pensó en habilitar el templo que más empaque artístico tuviese en la sede de ella. Y se eligió la Merced.

El 12 de marzo de 1970 fue firmado el Decreto de declaración de la Merced como Monumento Histórico-Artístico

Desde el momento de la fundación el pueblo onubense muestra una gran devoción hacia la Virgen de la Merced;

 

Imagen de Nuestra Señora de la Cinta, atribuida a Martínez Montañés,
ayudado por el onubense Baltasar Quintero.

Nuestra Señora de la Merced