Catedral de Santa María
Lugo
Catedral, de planta románica con valiosos elementos barrocos. Se comenzó la construcción del templo en el año 1129 bajo la dirección de Raimundo de Monforte conforme al estilo arquitectónico entonces imperante, el románico. Desde esa fecha, y hasta 1880 en que se remataron las torres de la fachada actual se han sucedido varias reformas y ampliaciones que, ensambladas con bastante acierto, nos ofrecen el conjunto que hoy se ve, que puede ser considerado como antología de los diferentes estilos y épocas.

Son románicos los paramentos verticales y bóveda de la nave del crucero, los mismo que la mayor parte de la nave mayor, laterales y triforio, cuyas bóvedas fueron rehechas en el siglo XVIII.

Pertenecen al gótico el primer cuerpo de la capilla mayor y la girola con sus capillas absidiales adosadas (1320-1360), exceptuada la central, así como las antiguas de Santo Domingo de los Reyes (1370) y San Froilán (1480), que actualmente forman la llamada del Pilar, además del primer cuerpo de la torre de las campanas (hacia 1570 o antes) y el pórtico norte (1510-1530).

Al barroco se adjudica la sacristía (1678), la sala capitular y sus aledaños (1683), el claustro (1714) y la capilla central de la girola, llamada de los Ojos Grandes (1726).
En el renacentista enmarcan los estudiosos el segundo cuerpo de la capilla mayor, la actual capilla de San Foilán y la fachada, todo ello obra de la segunda mitad del sigloXVIII.

Cabe destacar la imagen de Nuestra Señora, conocida por el apelativo de los Ojos Grandes, de tamaño natural, que representa a la Virgen. Es el personaje central de la capilla barroca a Ella dedicada en el centro de la girola, diseñado por Fernando Casas Nóvoa, y ejecutado por el escultor Miguel Romay, corriendo la decoración a cargo del pintor compostelano Miguel Antonio García Bouzas.. El pueblo de Lugo le profesa sincera y ferviente veneración.

Otra joya artística de la catedral, es el Coro, construido por el notable artista Francisco de Moure, la construcción del coro actual, cuya sillería está integrada por una serie de 27 asientos sobre el nivel del piso, y otra de 39 en un plano más alto, al que se accede por cinco escalerillas congruentemente distribuidas. Este coro en nada desmerece, y creemos que aún supera, dentro de sus proporciones a algunos congéneres de España y del extranjero. Su singular interés se centra en la imaginería que se desarrolla en los medallones del respaldo de los asientos bajos y en los rectángulos de los altos.

Virgen de los Ojos Grandes.