Catedral de la Purificación de la Madre de Dios
Ciudadela (Menorca)

En los primeros días del año 1287 un hecho de capital importancia cambió el curso de la historia menorquina : la conquista de Menorca por las armas del rey de Aragón, Alfonso el Liberal, significó la incorporación de Menorca a la órbita cristiana, que quedó atada definitivamente a la civilización europea de occidente a través de la lengua, la religión, las leyes y las costumbres, traídos por un rey cristiano y mediterráneo, de la Península Ibérica.
La nueva iglesia se levantó en el sitio que ocupaba la mezquita principal de la medina musulmana y el minarete de esta sirvió de base a la torre campanario. Las obras del nuevo templo se desenvolvieron con ritmo diverso a lo largo del siglo XIV, si bien, el rey Joan, confirmaba una autorización de su antecesor, Pedro el Ceremonioso, para expropiar algunas casas con la intención de ampliar la iglesia, que todavía estaba en obras.
La Iglesia mayor de Ciutadella de Menorca es muy espaciosa como consecuencia de las grandes proporciones: 44 m de largo, 14,5 m de anchura y 22 m de alto. Dimensiones excepcionalmente desusadas sí las comparamos con las grandes catedrales góticas europeas.

Es de nave única, dividida en cinco tramos y cierra con un ábside heptagonal. Está cubierta con una vuelta de crucería simple. La iglesia de Ciutadella presenta una particularidad nada corriente en las construcciones góticas y es que las cinco capillas del lado del Evangelio, abiertas entre los muros de los contrafuertes, son más profundas que las del otro costado. La iglesia fue construida con piedra calcaría de marino de Ciutadella, en aparato romano, con hiladas de altura regular y piedras de diverso largo. En su origen, los contrafuertes estaban formados por dos cuerpos muy bien atados, de diversa altura, cubiertos por un tejado a dos aguas, que remataban con un floró escultural.
La iglesia tenía tres puertas: la mayor al pie de la nave, la de las Esquelles  y la del Reloj, enfrente de la anterior. La Mayor y la del Reloj de estilo gótico. La puerta mayor debía tener originalmente una importante portada,  profundamente arquivoltada, con intercolumnas ricamente decoradas con las correspondientes esculturas, que debían continuar el tímpano y las arquivoltas. Esta portada fue escondida en 1810 por un grandioso frontispicio neoclásico. En el siglo XVIII, sobre el portal lateral se levantó un nuevo cuerpo entre dos contrafuertes contiguos, rematado por una pequeña torre para disponer el reloj nuevo con sus campanas.