Catedral de Santa Ana

Las Palmas de Gran Canaria

Cimborrio de la Catedral de Santa Ana.

Obra de Diego Nicolás Eduardo. 1.784.

 

En el Centro Histórico de Vegueta se levanta la Catedral de Santa Ana.
El inicio de su construcción tuvo lugar a comienzos del siglo XVI, al amparo del rápido desarrollo que había sufrido la naciente ciudad a la que, desde finales del siglo XV, se había trasladado el obispado Rubicense-Canariense.
Las obras fueron iniciadas en 1497 por el arquitecto Diego Alonso de Montaude, a quien le sucedieron una serie de maestros y arquitectos como Pedro de Llerena, Juan de Palacios, Martín de Narea, Pedro de Narea, Diego Nicolás Eduardo, José Luján Pérez, Laureano Arroyo, Fernando Navarro y, más recientemente, Salvador Fábrega. Éstos fueron plasmando diferentes estilos a lo largo de los siglos, de ahí el empleo de elementos góticos, renacentistas, neoclásicos y eclécticos.

 

Su fachada es de estilo neoclásico. La catedral fue renovada a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX. En el exterior resalta el elegante cimborrio sobre el crucero de estilo Neoclásico.

El edificio es una iglesia de estilo gótico con tres naves de igual altura con bóvedas de cañón. Se alzan a más de 20 metros de altura, apoyándose en columnas fasciculadas y pilastras sobre las que se elevan esbeltas bóvedas nervadas, destacando por su traza las estrelladas. El interior, del siglo XVI, es de un gótico muy original. Ligeros pilares emparejados, sin capiteles, se lanzan hacia la bóveda donde se dividen en una infinidad de nervadura delicadas y de encantadora gracia, alberga importantes obras de arte, entre las que habría que destacar el portapaz del orfebre Becerril (siglo XVI), las imágenes del Cristo de la Sala Capitular, la Virgen Dolorosa, el Cristo en la Cruz y la Virgen de la Antigua, todas del taller del imaginero Luján Pérez (1756-1815).

En el Museo Diocesano de Arte Sacro, instalado en una de las salas que dan al Patio de los Naranjos, puede contemplarse parte de este tesoro.