Dos son las Catedrales que descansan en Plasencia y las dos adosadas:

 

La Catedral Vieja llamada de Santa María

Se construyó entre los siglos XIII y XIV, de estilo románico, por entre otros, Juan Francés.
Su portón románico, bajo el rosetón, deja paso al interior, donde encontramos, el altar mayor, la nave del evangelio, de estilo barroco, la nave de la epístola y la Capilla de San Pablo, lo que antes era la Sala Capitular, donde destaca su cúpula bizantina. La Virgen policromada con el niño en los brazos data del siglo XIII.

La torre, de cuatro cuerpos corresponde al período más moderno de la Catedral, Siglo XIV, donde se nos muestra ya el gótico primario.
En el claustro, de forma rectangular, es donde se unen las dos Catedrales, fundiéndose los estilos románico y el gótico: Allí topamos con obras como la Virgen de Santa María la Blanca, sepulcros, sepulturas, la Torre del Melón, y varias capillas repartidas por el claustro. En el centro, en un patio interior, rebosante de vegetación, una fuente gótica de piedra con el escudo de armas del Obispo Carvajal culmina una especial obra representativa de la Ciudad de Plasencia.

La Catedral Nueva

En ella trabajaron Enrique Egas, quien confeccionó los primeros planos de la Catedral, y arquitectos como Juan de Álava, Francisco de Colonia, Alonso de Covarrubias, Pedro de Ibarra, Rodrigo Gil de Ontañón y Diego de Siloé, todos famosos por sus grandes creaciones de la época. Su construcción comenzó a finales del siglo XV.

Su exterior es una serie de ventanales, portadas, medallones e imágenes, repartidos en sus tres fachadas, dos platerescas y una románica.

Esta Catedral Nueva se comenzó a construir en 1498 y en el siglo XVIII, todavía se encontraba en obras , quedando inacabada.


El interior del templo es sencillamente impresionante. Sus columnas parten del suelo como nervios que se extienden ramificados entre las bóvedas situadas a gran altura.
Consta de tres naves, en la principal que mide 23 metros de altura, se alza un retablo neoclásico con esculturas de Gregorio Fernández y pinturas de Francisco Ricci, como los lienzos de la Anunciación y Adoración de los Pastores, la Adoración de los reyes de Luis Fernández y la Circuncisión de Matheo Gallardo.
Los retablos laterales son de estilo barroco, el de la Virgen de la Asunción es obra de los hermanos Churriguera.
Junto al Retablo Mayor se encuentra el sepulcro del Obispo Ponce de León, fallecido en 1573, espléndido panteón obra de Mateo Sánchez de Villaviciosa.
La Reja del Coro, plateresco, posiblemente es obra de Juan Bautista Celma, está coronada por una imagen de la Santísima Virgen y alberga en su interior la espléndida Sillería del Coro que antaño se encontraba en La Catedral Vieja. Se atribuye a Rodrigo Alemán y es de estilo gótico flamígero. Está hecha de nogal y destacan la silla del Obispo, en el centro, y dos más a ambos lados, dedicadas a los Reyes Católicos.
El órgano fue construido por Casai Elezgaray, de estilo plateresco y transición al barroco , sus magníficas esculturas y relieves sobresalen a la vista de los que lo observan.