Catedral de la Sagrada Familia
Barcelona

La idea de construir este templo expiatorio surgió del librero Bocabella i Verdaguer, miembro de la Asociación de San José, que decidió construirlo con los donativos de los devotos.

La construcción de esta catedral, la inició en 1881 en estilo neogótico el arquitecto Francisco de Paula del Villar.

En 1883, Gaudí, que tenía 31 años, recibió el encargo de continuar con las obras. Dotó al edificio de una gran originalidad. En 1926, murió atropellado por un tranvía cuando se dirigía a sus oraciones. Hasta entonces, sólo se había construido una de las torres laterales de la fachada este.

La Sagrada Familia fue el proyecto más ambicioso y representativo del arquitecto Antonio Gaudí. Su temprana muerte, dejó inacabado el edificio. 

Le añadió dos fachadas: la del Nacimiento al Este y la de la Pasión al Oeste.  La cúpula se rodea de cinco torres más, que simbolizan a la Virgen y a los cuatro evangelistas. El proyecto incluía doce torres, repartidas en grupos de cuatro, para las tres fachadas. Las torres representarían a los doce apóstoles. Su dos torres anteriores alcanzan los 107 m de altura.

En el interior, Gaudí respetó la planta de cruz latina de cinco naves y los elementos ojivales del anterior arquitecto. Los elementos góticos anteriores los transformó y los combinó para darle un nuevo estilo. En la nave central levantó una cúpula de 170 metros. Hasta su muerte, sólo se había edificado la cripta, el muro del ábside y la puerta del Nacimiento.

En 1976, se encargó la decoración de la fachada de la Pasión al escultor contemporáneo Subirachs con la intención de devolver al templo su esplendor. En la actualidad, se está recubriendo la nave central.

MUSEO Y CRIPTA
En el museo encontramos un busto de mármol de un Gaudí entrado en años. Tiene la cabeza hundida entre los hombros y se encuentra ausente. En la cripta, bajo una losa, reposan los restos de este insigne arquitecto que marcó un estilo. También se exponen objetos personales y testimonios de sus proyectos profesionales como la maqueta de la Sagrada Familia.

PUERTA DEL NACIMIENTO
Es la única que terminó en vida Gaudí. En ella volcó toda su fantasía. Incluyó distintas formas de la naturaleza como: rocas redondeadas, figuras humanas y motivos vegetales. Mezcló escenas de la Biblia con símbolos de la adivinación que sólo los entendidos pueden descifrar. En ella resalta la alegría por el nacimiento de Jesús. Se pueden admirar las figuras tradicionales del Niño, San José, la Virgen, los pastores y los ángeles.

Se puede subir por las cuatro torres del este hasta un mirador, situado a más de 60 metros de altura, desde el que se puede contemplar una bonita vista.