Catedral de Santa María 

Segovia

La Catedral de Segovia es de las construcciones góticas más tardías de España, erigida en pleno siglo XVI (1525-1577), cuando el resto de Europa se sumergía en la arquitectura renacentista.
Se la conoce como la "Dama de las catedrales" y fue trazada por Juan Gil de Hontañón, quién no pudo acabar la obra y la termino su hijo Rodrigo Gil de Hontañón, habiéndola dirigido entre ambos el maestro García de Cubillas. Sus últimas capillas, pentagonales en semicírculo, las acabó Juan Magaguren, quien en 1615 cerraba las últimas bóvedas del crucero.

Destaca su airosa y elevada torre, la puerta herreriana de San Frutos y el interior limpio y armonioso de tres naves, crucero y cabecera con girola, todo cubierto con bóvedas de crucería.

El claustro obra primorosa de Juan Guas pertenece a la anterior catedral. Es gótico del siglo XV y destacan sus ventanales con tracerías caladas.

 

El interior del templo muestra una gran unidad de estilo (salvo en la cúpula de Brizuela, 1630) y es sobrio en ornamentación. Levanta sus bóvedas a 33 metros de altitud y mide de anchura 50 metros y de longitud 105.

El coro se limita por delante con una gran verja que forjó en 1729 Antonio Elorza. La sillería fue traída de la antigua catedral y completada en el año 1790 por un discípulo de Vasco de la Zarza.

El altar mayor se ve rodeado en semicírculo por siete capillas absidales de la girola y lucen buenos retablos, pinturas, esculturas y sepulcros de varias épocas, estilos y autores. La sacristía y su antesacristía se adornan con buenos cuadros y esplendida cajonera, rica orfebrería y bien surtido relicario.