Catedral de Nuestra Señora 

Sigüenza (Guadalajara)

La catedral-fortaleza de Sigüenza es de estilo cisterciense.

Empezó a construirse en el siglo XII, pero se terminó en 1495 en estilo gótico.

La girola y el claustro son ligeramente posteriores.

La fachada principal, parece  mas un castillo que una iglesia, con torres almenadas y dos gruesos contrafuertes.

El rosetón y los ventanales románicos, con algunas vidrieras, atenúan la sobriedad general.

De la construcción del actual monumento fueron sus principales impulsores, en la segunda mitad del siglo XII los prelados P. Leucata de Narbona, su sucesor Cerebruno de Poitiers, el inglés Joscelino, el cisterciense San Martín de Finojosa, y ya en el siglo XIII y sucesivos D. García y el Cardenal Mendoza.

 

El claustro aunque se construyó en el siglo XVI es de estilo gótico. Tiene varias portadas platerescas que comunican con capillas.

Retablo de Santa Librada (Giraldo de Merlo 1609-11)

El interior consta de tres naves paralelas y una crucera, las bóvedas son de crucería. La impresión interior del templo, a pesar de la estrechez de sus naves es agradable por su esbeltez y elevación, nada común, en sus bóvedas.

 

En el brazo izquierdo del crucero encontramos el altar de Santa Librada, del siglo XV, concebido por Alonso de Covarrubias a la manera de un retablo, con un altar en la hornacina central; sobre éste, hay una serie de paneles pintados con el martirio de la Santa.

En la capilla de los Arce se encuentra el sepulcro singularísimo de D. Martín Vázquez de Arce, mas conocido como el "Doncel de Sigüenza", que alejando cualquier sombra de tristeza funeraria, aparece recostado leyendo un libro que tiene entre las manos.

La catedral fue restaurada tras los daños sufridos en 1936.

Es monumento Histórico – Artístico desde 1931.