Catedral de Santa María  
TOLEDO

La catedral de Toledo, demuestra su importancia histórica y religiosa. La actual catedral, se levanta en el solar, donde antes había una iglesia del siglo VII, y después una mezquita.

Se empezó a construir la actual catedral, siendo arzobispo Don Rodrigo Ximénez de Rada. El rey San Fernando y el arzobispo ponen la primera piedra en 1226. En 1238 se terminan las quince capillas de la girola y se distribuyen sus capellanías, y en 1247 se completa la capilla de San Eugenio. Hacia 1300 se termina la nave del crucero, pues de este tiempo parecen ser el hastial del Norte y la Puerta del Reloj. Sin embargo, las obras continuarán durante los dos siguientes siglos hasta 1493.

Este periodo tan largo, explica el porque de sus muchos estilos arquitectónicos: exterior gótico francés con arbotantes, y en su interior motivos mudéjares y platerescos.

Sobre el altar de la catedral, se encuentran cuadros de El Greco, Tiziano, Van Dyck, Rafael, Rubens y Goya.

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El claustro de la catedral tiene doble altura, construido sobre un antiguo mercado judío.

El Transparente, una esplendida estatua barroca realizada en bronce, obra de Narciso Tomé, está iluminado por una delicada claraboya.

La capilla de San Ildefonso, donde está el sepulcro del obispo Alonso Carrillo de Albornoz.

El campanario posee una campana muy grande, conocida como La Gorda. En la misma torre, se guarda el tesoro de plata del siglo XVI.

En la sala Capilar, podemos encontrarnos con los frescos de Juan Borgoña, siglo XVI. El retablo del altar mayor, es una obra policromada, con escenas de cristo. Uno de los mejores de España.

La capilla Mozárabe, diseñada por Juan Francés (1524).

En la puerta del Mollete, situada próxima a la Catedral, se repartía pan a los pobres.

La puerta del perdón: tiene un tímpano decorado con figuras religiosas.

Por otra parte, la Catedral Primada es una de las más amplias de la cristiandad. En estilo gótico sólo la catedral de Sevilla y la de Milán alcanzan a superarla.

Capilla y Retablo Mayor

Entre otros detalles artísticos, lo que sin duda más resalta aquí por su grandiosidad y su arte es el retablo. Es un grandioso monumento de madera dorada al fuego y esculturas policromadas de tamaño natural. Consta de cinco cuerpos con variadas escenas del Nuevo Testamento y fue realizado por varios retablistas e imagineros, mereciendo especial mención Rodrigo Alemán, Vigarni, Petit Juan, Egas y Pedro Gumiel. Fue labrado por encargo del Cardenal Cisneros entre 1497 y 1504.

 

 

 

 

 

 

Decoración de

Lucas Jordán

en la Sacristía