CATEDRAL DE LA VIRGEN MARIA
TUDELA (Pamplona)

Esta magnífica construcción es, sin género de dudas, el principal edificio de la ciudad, y uno de los más notables de la Navarra monumental.
Construida en piedra sillar dentro del estilo pro gótico, sobre los restos de una antigua mezquita, los orígenes de las obras datan de finales del siglo XII (hacia 1180, aproximadamente). El altar fue consagrado en 1204.

Sobre esta estructura original, las obras han sido prácticamente constantes a lo largo de la historia, tanto por ampliaciones como por restauraciones o mejoras. Así, dentro de este impresionante templo se encuentran obras encuadradas dentro de los más variados estilos. El edificio fue concebido como Colegiata, y como tal figuró durante muchos años, hasta que fue elevado al rango de Catedral por Pio VI a instancias de Carlos III. Fue declarado monumento nacional en 1884.

El templo presenta una planta compuesta por tres naves de cuatro tramos cada una, siendo la central la más amplia, rematada por un crucero de cinco tramos y una cabecera con profundo ábside central. Cara al exterior se abren tres portadas: la más antigua es la llamada "de la Virgen", que da al Sur, en el Norte se encuentra la de Santa María, y en el Oeste se halla la más destacada artísticamente, que es la principal del templo, llamada 'Portada del juicio', de complicada ejecución, y espectacular, tanto en su conjunto como en el detalle de la simbología representada en las tallas. Las tres son de estilo románico, pero es más depurado el que presenta la Portada del Juicio.
El retablo mayor de la Catedral fue pintado entre los años 1485 y 1494; en sus inmediaciones se pueden ver varios eslabones de las cadenas que según la tradición donó Sancho VII el Fuerte a Navarra después de la batalla de las Navas de Tolosa. Destacan las numerosas capillas que hay en el templo: la de San Joaquín, la de San Martín (con hermosa reja plateresca), la de la Dolorosa (retablo barroco), la de Santa Ana (de un espléndido barroco, presidida por la talla gótica de la patrona de la ciudad), la del Espíritu Santo (siglo XVIII), o la de Nuestra Señora de la Esperanza.
CAPILLAS Y CLAUSTROS
Especial atención merece el claustro, monumental y de gran valor artístico, edificado dentro del estilo románico a finales del siglo XII. Entre sus muchos elementos decorativos hay algunos que son restos de la primitiva mezquita mayor que se alzaba en el mismo solar. Dentro del claustro, presenta gran interés la capilla mudéjar de la Escuela de Cristo (siglo XV), en la que se supone estuvo la sinagoga mayor.
Espectacular es la gran torre, elevada dentro de un notable esfuerzo arquitectónico a finales del siglo XVII y principios del XVIII, elemento fundamental de la fisonomía de Tudela.
Dentro de este rápido repaso deben citarse el coro y el trascoro, el precioso órgano barroco, la sacristía, la valiosa sala capitular, el archivo, y las numerosísimas obras de orfebrería, así como los diferentes lienzos que se encuentran repartidos por los diversos lugares de la construcción.