El Chaleco Blanco
Episodio Cómico-lírico en un acto de Miguel Ramos Carrión y Federico Chueca.

La obra nos presenta a personajes como: Pérez, regente de una modesta pensión, y Casta, su esposa y mandamás del negocio, quien discute con la lavandera Rosa porque ahorra demasiado jabón con su ropa y la devuelve rota; la familia se completa con Tecla, la hija de ambos y enamorada de David, músico sin porvenir alguno.

 La noticia de la llegada de un pretendiente rico, enviado por un pariente, decide a Casta a prescindir de David como huésped para que aquél pueda alojarse en la pensión. David se va y también se marcha Quintín, otro huésped que ha tomado ropa de otros clientes para estar presentable en la visita que debe hacer al ministro, del que espera obtener una buena colocación.  

 A poco llega David, sofocado: le ha tocado la lotería y con ello su situación ha cambiado, pero descubre que el billete está en el chaleco blanco que Rosa se ha llevado al río para lavar.

 La búsqueda de Rosa se prolonga considerablemente, pues no está en su lugar habitual y cuando la encuentran es demasiado tarde; toda la ropa está en lejía y no se puede recuperar el billete.      

Todos quedan anonadados y se marchan a la pensión cabizbajos y alicaídos; así los encuentra el avispado Quintín cuando regresa de la entrevista con el ministro y su llegada no consigue levantar los ánimos de nadie, hasta que descubren, con la natural sorpresa... que entre la ropa que Quintín había tomado prestada para adecentarse se halla el tan buscado chaleco blanco que contiene el boleto premiado.

Todos se lanzan sobre Quintín, quien no comprende nada y se ve obligado a despojarse de la prenda en que, efectivamente, se halla el número de la lotería. Al solucionarse los problemas con el hallazgo, la obra concluye en medio de la alegría general.

Se estrenó El chaleco blanco el día 26 de Junio de 1890, en el Teatro Felipe de Madrid.