GIGANTES Y CABEZUDOS

 
El libro de Miguel Echegaray pinta unos aragoneses convencionales y costumbres zaragozanas de los festejos patronales del Pilar.
El compositor Manuel Fernández
Caballero
trazó una partitura con muchos aires de jota, auténticas arias de bravura del género.

El título hace referencia  a las figuras grotescas que se ven en determinadas fiestas populares de Aragón: gigantones y enanos de descomunales cabezotas. Estas figuras determinan el último cuadro que se desarrolla el día de la Virgen del Pilar.

Pilar, bella muchacha aragonesa, recibe una carta de su novio Jesús, que lucha en la guerra de Cuba. Como Pilar no sabe leer, tiene que recurrir a un ingenioso sargento andaluz, amigo de Jesús, para conocer su contenido. Este, enamorado de Pilar, busca la manera de separar a los novios, para lo cual inventa la historia de que Jesús se ha casado en Cuba. Pero no cuenta con la tozudez de Pilar, definida por ella misma con las palabras de que los aragoneses, por su fuerza de voluntad, son Gigantes y por su tozudez Cabezudos.
Mientras tanto, Jesús regresa con un grupo de soldados repatriados y en el
Puente de Piedra, sobre el río Ebro, a la vista del templo del Pilar, cantan el famosísimo "Coro de repatriados". Jesús se encuentra con su amigo el Sargento, y éste le dice que Pilar se ha casado; pero Jesús, que no le va a la zaga a Pilar en cuanto a tozudez, afirma que a pesar de todo se casará con ella.
Pilar ve al Sargento durante las fiestas del Pilar y para probarle le da a leer una carta cuyo contenido ya conoce. El Sargento la traduce según sus propios deseos y afirma que Jesús a muerto en la guerra. Esto colma de indignación a Pilar que quiere agredir al Sargento con su propio sable, pero el Sargento entonces, le confiesa que toda la farsa la ha realizado porque la quería.
Pilar comprensiva le perdona. A la salida de la procesión Pilar y Jesús se encuentran y ...

La frescura de inspiración y la vena melódica de Caballero se conjugaban con seguridad para saber lo que quería el público y lo que iba bien a cantantes y actores.

Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el día 28 de Noviembre de 1898 y su éxito constituyó uno de los grandes puntales del género.