LA GRAN VÍA

Felipe Pérez y González, escritor de gran ingenio, ideó escribir una revista de actualidad. El motivo se lo inspiró el proyecto municipal de construir una Gran Vía. Este motivo le daba ocasión para personalizar las calles y los tipos de Madrid, cada uno con su carácter.
 

La música de Chueca y Valverde tiene la virtud de que son buenos todos los números, eran y son espejo de la genialidad de Chueca en este tipo de música y su perfecta fusión con el colaborador de siempre.   

Es una de las columnas del género chico y uno de los grandes nombres que le han sobrevivido. Se la calificó de revista madrileña cómico-lírica-fantástica-callejera. No necesitaba tener argumento sino ser una revista, como su nombre indica, que alinease una actualidad. Las alusiones políticas son abundantes y tienen, como era uso y  costumbre, un matiz liberal.
Pero no es sólo la política o la administración municipal lo que comparece a examen satírico, sino los tipos madrileños.

Se entra en la obra a través del cuadro de las Calles y plazas, el sonado éxito del Caballero de Gracia, que es como el director del movimiento escénico, le sigue el tango Pobres chicas , las que tienen que servir con la Menegilda (que sirvió para antonomasia de las criadas de servir), y el no menos célebre número de los tres ratas.

Se estrenó La Gran Vía, el día 2 de Julio de 1886, en el Teatro Felipe, que era una especie de anexo veraniego del teatro Variedades. Se llamaba Felipe en homenaje a su empresario, Felipe Ducazcal.